psicología

Nuevos modelos en la educación de los hijos

El próximo jueves, 25 de enero, comenzará en Cepteco la nueva serie de charlas-coloquio gratuitas con el título genérico 'Por el Bienestar Emocional'. La primera, relacionada con la educación de los hijos, se llevará a cabo por Nicolás Merino, psicopedagogo del centro.

ileon.com  | 17/01/2018 - 08:56h.

El jueves 25 de enero comenzará en Cepteco la nueva serie de charlas-coloquio gratuitas con el título genérico 'Por el Bienestar Emocional'. La primera charla de este III ciclo tiene el título de 'Nuevos modelos en la educación de los hijos' y se llevará a cabo por Nicolás Merino, psicopedagogo del centro, a quien entrevistamos:

¿En qué se basan los modelos educativos para afrontar la educación de nuestros hijos?

Con modelos educativos nos referimos a un conjunto de estrategias que los padres utilizamos en el día a día para abordar la difícil tarea de la educación. Teniendo en cuenta esto, vamos a fijar el punto de interés sobre los diferentes perfiles parentales. Así, el perfil de padre o madre hace que se interaccione de formas diferentes con el hijo o hija, lo que a su vez provoca diferentes actitudes y respuestas en los mismos. Por poner un ejemplo, un padre autoritario en extremo es más probable que cree enfrentamiento o miedo ante sus decisiones educativas con su hijo, mientras que un padre permisivo, que elude la norma, es más probable que cree indefensión ante las frustraciones.

¿Qué modelo educativo es el más eficaz?

Sin duda un modelo democrático, asertivo o inductivo. Este modelo se basa en el análisis de las consecuencias, la aplicación justa de las mismas y el razonamiento responsable de las decisiones tomadas. En este tipo de modelo educativo la autoridad siempre la ostentan los padres, pero esto no implica el respeto por las decisiones tomadas por los hijos de forma asimétrica.

Las normas se basan en la autoridad de los padres, pero la decisión de las mismas es una tarea participativa con esa connotación asimétrica. El diálogo se basa en la moral de las acciones, se razonan los cambios y modificaciones y por supuesto, nos basamos en la consecución del autorrefuerzo como mecanismo para adquirir el control propio.

¿Qué factores influyen en el éxito del modelo adoptado?

Hay muchos factores que pueden influir, el primero y más obvio el tipo de modelo aprendido. Muchos padres eligen de forma tácita el modelo que plantean en la educación de sus hijos más por criterios externos que por una reflexión sobre su propia actuación. El modelo que utilizaron nuestros padres con nosotros, el ritmo de vida que llevamos, el tipo de relación que tengo con mi pareja, la influencia de la familia extensa... son factores que hacen que nos decantemos hacia un modelo u otro.

En cualquier caso, más allá del modelo escogido, sí que hay unos factores que favorecen el éxito del modelo y que influyen positivamente en todos ellos. El más reseñable es sin duda el autocontrol emocional. Este autocontrol hace referencia a mi estado de ánimo y mis habilidades sociales cuando interacciono, ya que no debemos olvidar que somos espejos en los que se reflejan nuestros hijos.

¿Qué estrategias podríamos aplicar en la educación de nuestros hijos teniendo en cuenta el modelo aprendido?

Como es lógico, la tendencia a seguir un modelo educativo u otro, va a marcar las estrategias, o la falta de ellas, que pongamos en práctica.

Partiendo del modelo democrático antes comentado, aquí se incluyen técnicas de modificación de conducta que todos conocemos y que pueden ser útiles en la educación cotidiana. Estrategias como el tiempo fuera, la extinción operante, el castigo, el costo de respuesta y los refuerzos son por todos conocidas y aplicadas con mayor o menor fortuna.

Recomendamos unos criterios para la aplicación de las mismas. Por ejemplo, realizar un buen análisis de qué queremos enseñar a nuestros hijos o evitar que hagan es fundamental para proponer una estrategia. Igualmente, ser constantes en la aplicación de una misma estrategia durante un tiempo prudente hará que no fluctuemos en nuestros criterios. Es positivo estar abiertos a cambios y una vez demostrada que una estrategia no está dando los resultados buscar alternativas. Darnos a nosotros mismos permiso para poder postergar decisiones, para equivocarnos y rectificar también es un buen criterio para afrontar esta dura tarea.

Por supuesto, hay situaciones que sobrepasan las habilidades personales de muchos padres, para eso siempre sugerimos consultar a algún experto en la materia que nos podrá asesorar y dar un punto de vista diferente.

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