SANIDAD

Sacyl activará subastas electrónicas para reducir los precios de servicios y productos hasta en un 20%

El sistema, que se ha ensayado una vez, permitió a la Consejería de Sanidad ahorrar 32 millones de euros.

Eduardo Margareto / ICAL
Ical | 01/01/2018 - 17:14h.

La Consejería de Sanidad se ha propuesto activar en 2018 el sistema de subasta electrónica para reducir los precios de la contratación de algunos servicios y productos habituales para los que existen numerosos proveedores, tales como algunos medicamentos hospitalarios, pañales, e incluso ordenadores. De forma paralela, continuará reforzando el sistema de compra centralizada. La previsión es que este nuevo sistema de subasta se generalice de manera paulatina en las adquisiciones que adjudique la Gerencia Regional de Salud por los "importantes" ahorros que implica en términos económicos y administrativos, según avanzó a Ical el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado.

La decisión es consecuencia de los "excelentes resultados" del 'ensayo' que se realizó hace dos años para la contratación del servicio público de terapias respiratorias domiciliarias y otras técnicas de ventilación asistida hasta 2022, la primera vez que la Junta recurrió a este sistema. El contrato recibió el visto bueno del Consejo de Gobierno por un importe de 177,29 millones de euros y se licitó por 160 millones para ocho años. Al final, en la fase de subasta el contrato se redujo un 20 por ciento, lo que implicó un ahorro de 32 millones de euros sobre el coste inicial previsto.

"Creemos que es una manera de fomentar la competencia de precios entre empresas que implica importantes ahorros que podemos destinar a otros recursos" ya que los precios se revisan a la baja, explicó Sáez Aguado, para precisar que, de forma paralela, también puede implicar valores que mejoren la oferta y aporta transparencia al proceso de contratación.

Sanidad estima que con esta fórmula, que ya utilizan algunos servicios de salud, como el del Principado de Asturias (SESPA) que lo estrenó hace siete años, se puede alcanzar una reducción de los precios respecto los precios de licitación de entre un cinco y un 20 por ciento. Permite que los licitadores conozcan en tiempo real toda la información sobre el proceso y las ofertas que se están presentando. Se basa en una negociación dinámica en la que los licitadores pueden realizar un número indefinido de ofertas, siempre a la baja, frente al sistema tradicional en el que sólo pueden realizar una oferta escrita en sobre cerrado. Permite reducir cargas administrativas y los costes de gestión, tanto para la Administración como para las empresas licitadoras.

Cómo funciona

Tras una primera valoración de las ofertas en la que se tienen en cuenta aspectos no puramente económicos como las características ofertadas del servicio o la disponibilidad de equipos, se convoca a las empresas admitidas en el procedimiento al acto de la subasta. Mediante un dispositivo electrónico se permite la presentación de forma telemática de mejoras en los precios y la clasificación de las ofertas a través de métodos de evaluación automáticos.

En el momento de la apertura de la subasta cada licitador conoce ya la puntuación obtenida por todos en el resto de criterios, puntuación que se incorpora a la fórmula matemática que se utiliza para la reclasificación automática de las ofertas en función de los nuevos precios que presenten. Siempre conocen cuál es el precio, más bajo que el anterior, que deben ofertar para resultar adjudicatario.

publicidad
publicidad
publicidad