María José Prieto: “Es mejor reír que llorar y creer, por otra parte, en un futuro esperanzador”

María José Prieto Vázquez

Manuel Cuenya

“...El jefe de estudios proyectaba una imagen de persona engreída y de escaso seso, pero a veces nos sacaba de apuros. Se creía el presidente de los Estados Unidos de América. Era un gallo que daba una imagen de manipulación y dominio poco vista. Lo bueno era que se le veía venir. Miraba al equipo de profesores como el soberano a los esclavos mesopotámicos. Creyéndose en posesión de la verdad absoluta, ponía cara de perdonar la vida a todos los que no pensaban como él ni eran de su cuerda. Menospreciaba el trabajo de los demás de la forma más impúdica, y reclamaba que el total de la población docente le rindiera pleitesía...”

(María José Prieto, 'Hubo una vez un instituto')

Doctora en Filosofía y Ciencias de la Educación (Pedagogía) y Catedrática de Lengua y Literatura española, María José Prieto es asimismo narradora y poeta.

Agradezco al narrador Daniel Higinio López Abella, a quien también dedicara una fragua literaria en este mismo diario, que me hablara de María José Prieto Vázquez, quien recientemente ha publicado una obra estupenda, en la que plasma, con extraordinario sentido del humor y una prosa ágil, sus experiencias como docente en diversos centros educativos de Extremadura y Madrid, entre otros, durante más de treinta años.

'Había una vez un instituto', que así se titula su nuevo libro, nos engancha desde las primeras frases. Resulta amena, divertida. Y por supuesto nos invita a reflexionar acerca del mundo en que vivimos, en este caso centrado en los conflictos de la docencia secundaria, con su falta de valores, lo que remite a su ineficaz política educativa.

“El fin de la obra es que la gente se conciencie de esta crisis que existe en la enseñanza y que se puede arreglar si complementamos la potenciación de una enseñanza verbal, como era la antigua, con la enseñanza de la imagen y de la intuición, a la vez que se refuerza la voluntad, tan abandonada últimamente y que es la madre del cordero de todos los problemas actuales. Hallamos alumnos muy inteligentes, pero con muy poca fuerza de voluntad, la cual tendría que empezar a trabajarse desde el ámbito familiar. Y ser precisamente la familia una aliada del profesor y no lo contrario, como se demuestra muchas veces”, sostiene María José, que parte de la realidad, de experiencias suyas y de aquellas que han vivido sus colegas, una obra “contada en técnica de contrapunto”, en la que pone de manifiesto “los arduos problemas que acucian a la Enseñanza Media y que se vienen dando de manera gradual desde hace años, producto de la caída de valores en la sociedad”.

Una novela autobiográfica, “con un tratamiento literario conceptista en el que incluyo exageraciones y otros procedimientos del estilo para dar mayor énfasis y humorismo a unos sucesos que tendrían más de dramático que de otra cosa. Pero es que es mejor reír que llorar y creer, por otra parte, en un futuro esperanzador”.

Un libro en el que prima la ironía, lo satírico, los juegos de palabras, una variedad de registros lingüísticos en función del nivel sociocultural de los personajes, la fantasía mezclada con la realidad, que “no cuenta al pie de la letra lo que sucedió” porque todo está pasado por el tamiz de la subjetividad de su propia autora, con tintes esperpénticos en el uso que hace de los topónimos y antropónimos, como Orondo del Pelo tieso, El Coco Endeble, Espúrea del Higo Chumbo, Cazurrolandia, Becerrolandia, doña Alargada del Ano, Casiano del Belfo, Mesalina de la Bella Escultura, Desquiciada del Trigémino, Esparraguita del Triguero Armazón, Refulgencio del Traje Estirado, Ambrosía del Verbo Altivo, Gumersinda del Ojo Chindo, Megalómano de la Risa Floja, o la propia Inocencia (la prota de estas 'memorias'), entre otros muchos personajes y lugares pintorescos, que tanto hacen recordar a Valle-Inclán, a Cela o al propio Quevedo.

En la actualidad, ya jubilada de sus labores docentes en enseñanza secundaria, María José se dedica, aparte de seguir escribiendo poesía y narrativa, a impartir clases de Escritura Creativa en la Cruz Roja de Madrid como voluntaria, algo que le entusiasma, porque considera que estas clases son constructivas al máximo, tanto para el alumnado como para la profesora, que se siente obligada a preparar constantemente materia relacionada con el tema –añade–, y también impulsada a escribir todo tipo de géneros literarios.

El fin de 'Había una vez un instituto' es de que la gente se conciencie de esta crisis que existe en la enseñanza y que se puede arreglar si complementamos la potenciación de una enseñanza verbal con la enseñanza de la imagen y de la intuición

“A mí, en particular, me encantan, porque siempre he sido profesora, pero también porque me obligan a profundizar en los conocimientos de Lengua Española y Literatura que tuve que dejar hace algún tiempo con motivo de mi jubilación anticipada. En definitiva, cuando tienes alumnos con ganas de trabajar, es una delicia que se vive con gran ilusión”, afirma María José, quien, como profesora, encuentra una relación estrecha entre su labor docente y la creación literaria, habida cuenta de que la poesía, la literatura... tiene que partir, en su opinión, de conocimientos de Lengua y Literatura (técnicas literarias, figuras estilísticas, tipos de registros de lenguaje, temas propiamente de Lengua), “pero el autor ha de poner su imaginación, cosa muy importante, pues ese elemento que sale del interior de la persona, de su inventiva, es lo primordial para empezar a escribir, la motivación emotiva a la que impulsa una energía vital que llamamos aptitud. Claro que esta siempre puede potenciarse con la práctica. A veces sale del sentimiento que deja algún acontecimiento crucial en la vida del escritor, como una muerte, un amor, un paisaje que nos ha impresionado...”, aclara esta polifacética leonesa, que ha vivido en distintas localidades españolas por motivos circunstanciales (Carrión de los Condes, Almería, Mérida, Sevilla, Valencia y Madrid), pero que en verano siempre vuelve a León, en concreto a Santa Marina del Rey, de donde es oriundo su padre, “para ver a mis abuelos”.

León como arte, historia, vida

León es el lugar de sus raíces, de donde proceden sus primeros recuerdos, idealizados con el tiempo, según ella. “León es arte, es historia (de clara influencia visigoda), y es vida, en definitiva. Como yo soy tan nostálgica, todo lo antiguo que tiene la ciudad me lleva a otras épocas en las que no viví, pero que es como si hubiese estado en ellas. Me parece una ciudad de variada riqueza, y sus gentes, antaño más cerradas, ahora se me presentan mucho más abiertas al mundo y a la innovación. Son finas y elegantes en sus formas de conducirse, así como también lo es esta ciudad, a la que dediqué un poema. Desde Madrid la siento como un pequeño vergel y un remanso de tranquilidad. También tiene historias y anécdotas que podrían ser objeto de relatos literarios, novelas y poemas. Toda ella inspira el alma del artista o del que se sienta así”, rememora María José, que, si bien no ha leído mucho acerca de la literatura que se está haciendo en la provincia de León, siente sobre todo predilección por la literatura paisajística de Julio Llamazares, contada “con gran realismo y un estilo sencillo y ameno”. Asimismo, destaca la obra de Juan Ramón Jiménez, Lorca y Antonio Machado, con quienes más se identifica. “Todo el cancionero medieval me parece una maravilla por su sencillez y la emoción que transmite. La poesía romántica me gusta mucho también porque coincide con mi temperamento.

De la Generación del 36, Miguel Hernández. En realidad me gustan los de la línea clásica, pues las vanguardias, a excepción del surrealismo, no van con mi carácter“, apostilla la autora, entre otros muchos, de 'Un rayo de luz', cuya obra se centra en temas filosóficos, espirituales, trascendentes, que resultan de interés para la Humanidad. ”El idealismo es una nota común a toda mi obra, tanto en poesía como en prosa“, resume María José, quien está ahora con tres proyectos: a punto de rematar un libro de relatos titulado 'Retazos de intriga y misterio', a la vez que escribe una novela histórica, 'Un emperador, una mujer y una fe', ”donde comparo la persecución del cristianismo en la época de Nerón con la que existe ahora“, y una serie de poemas, a los que sigue agregando alguno nuevo, ”siempre que la inspiración me llega“, apostilla.

Como yo soy tan nostálgica, todo lo antiguo que tiene la ciudad de León me lleva a otras épocas en las que no viví, pero que es como si hubiese estado en ellas

Entrevista breve a María José Vázquez Prieto

“Cualquier cosa es motivo de diversión, siempre que me encuentre con gente agradable y buena”

¿Qué libro no dejarías de leer o leerías por segunda vez?

Hay muchos. 'Quo vadis', por ejemplo. 'La dama de las camelias'...

Un personaje imprescindible en la literatura (o en la vida).

La persona que investiga o busca la verdad.

Un autor o autora insoportable (o un libro insoportable).

No me gusta acusar a nadie. Es una pregunta embarazosa.

Un rasgo que defina tu personalidad.

Quizás un idealismo excesivo.

¿Qué cualidad prefieres en una persona?

Que sea leal y cariñosa.

¿Qué opinión te merece la política actual? ¿Y la sociedad?

Bastante negativa. Se han disparado los egoísmos en todos los ámbitos.

¿Qué es lo que más te divierte en la vida?

Cualquier cosa es motivo de diversión, siempre que me encuentre con gente agradable y buena; pero creo que el cine es una diversión importante para mí.

¿Por qué escribes?

Porque me sale de dentro y lo necesito también para suplir aquella tarea docente que dejé, nada más que ahora lo he enfocado todo desde el punto de la creación, pues lo considero más libre.

¿Crees que las redes sociales, Facebook o Twitter, sirven para ejercitar tu estilo literario?

La verdad es que las uso poco. Solo te escriben algo las personas que conoces muy de cerca.

¿Cuáles son tus fuentes literarias a la hora de escribir?

Me documento con libros, con películas, con anécdotas que me han pasado, bibliotecas. Y fuentes de información directas.

¿Escribes o sigues algún blog con entusiasmo porque te parezca una herramienta literaria?

Verdaderamente no sigo ningún blog, aunque no estaría mal.

Una frase que resuma tu modo de entender el mundo.

“Escuela de aprendizaje y ayuda a los demás”.

Etiquetas
stats