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Las chapuzas del temporal en León

Los tres de Valdorria: "Ojalá al menos tuviéramos algo de pan"

Lisi, Victorino y Margarita, los vecinos 'sepultados' en Valdorria por la nevadona y la desidia de la Diputación, no entienden la situación pero están resignados porque al menos se ve la tele y no ha habido cortes de luz desde que hace 12 días quedaran encerrados. Se espera que este viernes tengan, al fin, la carretera despejada.

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C.J. Domínguez | 13/02/2015 - 11:11h.

Son tres vecinos: el matrimonio formado por Lisi, de 55 años, y Victorino, de 86; y Margarita, de 78. Son los últimos 'sepultados' por la nevadona que se cernió sobre la montaña leonesa la semana pasada. Viven en Valdorria, municipio de Valdepiélago, a sólo tres kilómetros de la carretera general. Y están asombrados pero "resignados".

Hablamos con Lisi, que desconoce que la institución provincial de la que depende la carretera aún no ha puesto en marcha ni una sóla máquina quitanieves para acabar con su angustioso aislamiento. "Por suerte nos funciona el teléfono fijo, móvil no hay", confirma. Y no menos importante, "también se ve bien la tele, que si no, no sé cómo habríamos aguantado...". Tampoco se ha ido la luz, como si ocurrió la semana pasada en otros puntos de la Montaña Oriental leonesa.

Los días se van con horas lentas y muy blancas y frías, y por supuesto una considerable preocupación por el ganado. La misma que reconoce tener el alcalde del municipio, Julio González, que afirma que "yo no entiendo cómo se permite que pasen estas cosas". "Les vamos llamando alguna vez por teléfono para saber cómo se encuentran, pero la verdad, son mayores, si es que muere alguno y no nos enteramos", comenta muy enfadado con la Diputación, a la que "he mandado 14 faxes, para que luego no digan que no tenemos avisada la situación, pero para el caso que nos han hecho...".

Arriba, en el bello pueblo de la ermita de San Froilán, las dos casas habitadas aún tienen "reservas de comida, en eso no tenemos problema". La gabitera "está llena". Tampoco "gracias a dios" han sufrido algún problema de salud. Pero pasan los días y juntos se preguntan qué está pasando para que no sólo no puedan salir sino que tampoco llegue la máquina que les abra la carretera. Y suspiran por el pan, es lo que más repite Lisi. "Once días sin pan, once días sin pan... Ojalá al menos tuviéramos pan".

Este jueves por la tarde comenzaron las tareas para expedir la carretera a Valdorria, que se espera culminen en esta jornada de viernes. El último pueblo, oficialmente, que queda aislado. Doce días después.

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