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bienestar emocional

¿Sabemos comunicarnos con nuestros hijos?

Bajo este título, Nicolás Merino, psicopedagogo de Cepteco, abordará la importancia que tiene establecer una buena comunicación en la familia. Tendrá lugar este jueves, día 22, en el Centro Psicológico de Terapia de Conducta y es de carácter gratuito.

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ileon.com  | 19/12/2016 - 08:24h.

Este jueves, día 22, tendrá lugar en Cepteco la tercera charla-coloquio gratuita que este centro ha organizado. Tiene el título de ¿Sabemos comunicarnos con nuestros hijos? y se llevará a cabo por Nicolás Merino, psicopedagogo del centro, a quien entrevistamos:

¿Qué importancia tiene establecer una buena comunicación en la familia?

El establecer unos canales estables y afectivos de comunicación en el seno de la familia es uno de los mejores indicadores de salud para los integrantes de la misma. Somos biológicamente seres sociales, estamos condenados a convivir con nuestros congéneres y predestinados desde nuestra fecundación a establecer relaciones sociales. El hecho de trabajar en los procesos de comunicación dentro de la familia, hace que no solamente mejore la convivencia en el presente, sino que estamos forjando un modelo para el futuro de nuestros hijos.

¿Se tiene en cuenta el papel de los padres en el aprendizaje de los procesos de comunicación de sus hijos?

Habitualmente los padres, y en general el resto de las personas, descargamos la responsabilidad de la comunicación en el otro (nuestros hijos). Es habitual escuchar: "mi hijo no quiere comunicarse conmigo", "no me cuenta lo que le pasa", "parece que convivo con un extraño", "no sé qué ocurre en su vida..." cuando en realidad tenemos mucho que decir y hacer en los procesos comunicativos de las personas que nos rodean.

En las primeras edades somos un modelo de comunicación que nuestros hijos repiten de forma sistemática, en la infancia establecemos las bases de la comunicación futura y en la adolescencia cosechamos gran parte de ese trabajo realizado.

El papel de los padres en la comunicación con los menores no es sólo unidireccional de los hijos hacia los padres (esperando y exigiendo que por arte de magia nuestros hijos ardan en deseos de contarnos todo), sino casi con mayor importancia de los padres hacia los hijos y de los padres entre sí.

¿Cómo influye el estilo educativo en la forma de comunicarnos con nuestros hijos?

El estilo educativo con el que se afronte la educación de los hijos es un factor fundamental en los procesos de comunicación. Si aunamos ambos, estilo comunicativo y estilo educativo, podemos llegar a unas conclusiones interesantes en cuanto al tipo de relación.

Si el estilo comunicativo se concreta en una comunicación fluida y bidireccional, respetando las opiniones de los hijos en relación a su edad y sus intereses, la expresión de las emociones de forma razonable y factores prosociales de asertividad, escucha activa, empatía... siempre aunarán esfuerzos para favorecer una dinámica familiar positiva.

Un estilo educativo que tienda hacia el llamado democrático/asertivo, que englobe conductas de ayuda y aceptación a la toma de decisiones individuales teniendo en cuenta la edad de los hijos, aplicación de consecuencias de forma razonada a las decisiones que hayan tomado, explicación razonada de las correcciones de su conducta y fomento de su autoestima personal, dando pie a asumir las equivocaciones propias y ajenas y a la asunción de sus consecuencias, favorecerá el desarrollo de los menores.

¿Qué factores debemos conocer como padres en la interacción con nuestros hijos?

En este punto podemos hablar de la archiconocida inteligencia emocional y de las habilidades sociales básicas como herramientas en la mejora de los procesos comunicativos.

Fomentar en uno mismo habilidades prosociales de empatía y asertividad, combinado con estrategias y mecanismos sociales de control de variables verbales y no verbales de la comunicación, realización de halagos y quejas, realización de peticiones... nos dan unas herramientas básicas para poder comunicarnos, no sólo con nuestros hijos sino también con nuestra pareja, si la hubiera, y el resto de personas que nos rodean.

En fundamental fijar el interés no sólo en que nuestros hijos nos den información sobre su vida y sus actividades, sino también sobre sus emociones, sus pensamientos, sus opiniones y poder dar los nuestros adaptados a sus necesidades y edades.

¿Qué características son deseables para unos padres en la mejora de los procesos comunicativos en la familia?

Entender los procesos comunicativos y sus consecuencias es una herramienta eficaz de ayuda y apoyo para los padres que deseen mejorar los procesos de comunicación dentro de su familia.

Conocer, por ejemplo, que nuestras interacciones sobre los hijos influencian de forma sustancial en su comportamiento nos ayuda a modelar unas comunicaciones más eficaces y afectivas, que no sólo nos ayuden a tener una mejor relación con ellos, sino a enseñarles mecanismos que se van a generalizar en el resto de sus interacciones con nosotros y fuera del entorno familiar.

Sin hablar de comportamientos más extremos, que siempre deberían consultarse con un experto, como padres podemos aprender estrategias relacionadas con unas habilidades sociales efectivas. Simplemente poniendo el punto de vista de nuestra atención en cómo establecemos las relaciones y qué consecuencias tienen dichas interacciones ya estamos poniendo la primera piedra de la mejora de nuestra comunicación.

La asistencia a las charlas-coloquio gratuitas se realiza por riguroso orden de inscripción y se reservan desde el lunes de la semana anterior a las mismas que suelen ser de una al mes.

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