SERIE | LA PERSONALIDAD LEONESA (IX)

Leoneses: reyes del debate, pero poco ejecutivos

Ahondando en los rasgos que se considera constituyen la personalidad leonesa, en este nuevo capítulo David Díez Llamas atribuye a los leoneses una personalidad que se asocia mucho a debatirlo todo hasta el más mínimo detalle: siendo ello algo también que les resta la capacidad ejecutiva a la hora de definir y llevar a cabo los proyectos en que se embarcan.

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El munícipe y el eclesiástico de la estatua de las Cabezadas cuando fue dañada.
David Díez Llamas | 06/06/2021 - 19:22h.

👉 Viene de la octava parte: 'El leonés prima los elementos esenciales sobre el contenido más superficial'

Tal vez nuestro carácter reflexivo lleva a que tendamos a centrarnos mucho en el debate de ideas. Esto hace que las resoluciones se dilaten tanto en el tiempo que nos hace ser poco ejecutivos. Diríamos que necesitamos tener siempre las cosas como muy claras para llegar a tomar una decisión. Hay demasiado miedo a equivocarnos, a que la decisión a adoptar no sea la correcta. Medimos y examinamos mucho  los pros y los contras. Eso significa que entonces pasa el tiempo y con ello no se toman decisiones con la rapidez suficiente para permitirnos avanzar ganando tiempo al tiempo. En una sociedad donde la rapidez es un valor especialmente importante ello hace que lleguemos a perder oportunidades.  Aportamos el valor de la reflexión en una sociedad que prima en exceso la inmediatez. Tal vez habría que buscar un mayor equilibrio entre un medio social en el que la rapidez gana a la reflexión y una mentalidad leonesa tal vez tiende a meditar en exceso sus decisiones.

Tradiciones que ejemplifican ese rasgo de nuestra personalidad son las ceremonias de "las cabezadas" y "las cantaderas". Es el debate entre el poder civil y el eclesiástico que permanece en el tiempo año tras año. Lo sustancial es el debate en sí mismo. En estas ceremonias no se discute si se ha de realizar o no la entrega de una donación del poder civil a las autoridades eclesiásticas. Tampoco se pone en cuestión ni la cantidad ni las cosas que componen esa donación (en las Cabezadas un  cirio de arroba bien cumplida y dos hachas de cera). Entonces lo que entre en discusión es la condición en base a la cuál se realiza la oferta, algo que para el poder civil tiene un carácter voluntario y que la iglesia recibe como una obligación. Es decir los leoneses llevamos varios siglos discutiendo si esa entrega se hace con carácter voluntario o como una obligación.

Las dudas son un elemento que nos separa de los comportamientos y actitudes autoritarias, pero tienen como contrapartida que también nos tiende a paralizar en cuánto a las decisiones a tomar. El dictador no duda y es muy ejecutivo, los demócratas tenemos muchas más dudas pero por ello también somos menos ejecutivos. Sin duda la personalidad leonesa encaja mucho más en esa tradición democrática que se extiende a lo largo de nuestra historia y geografía.

Dejar la iniciativa a otros supone que las directrices que se adopten raramente coincidirán con nuestros deseos. Esto por ejemplo fue clave en el proceso autonómico por cuanto en la encuesta que la Diputación hizo a los ayuntamientos quedaba claro la oposición al marco autonómico de Castilla y León, pero también el que si se obraba  en contra de sus deseos no iba a darse una actitud importante de rebeldía a una decisión adoptaba en instancias ajenas a los propios leoneses.

Así tenemos que en esa encuesta de la Diputación se daba esta doble circunstancia:

En definitiva se conjugaba una mayoría muy clara favorable a una autonomía leonesa pero también que fuera cuál fuera la decisión final no iba a darse una oposición frontal a  la misma por parte de las instancias municipales. En ello se deja ver un cierto carácter conservador de los leoneses.

En la filosofía de los leoneses podemos decir que siempre se tiende a decir que "siempre hay tiempo" para hacer algo y por ello mismo "no hay prisa para ejecutarlo". Está forma de pensar lleva a que efectivamente se pierdan oportunidades de actuación y dejar pasar coyunturas sobre las que cabría actuar en un tiempo determinado.

El leonés en su carácter individualista tiende a marcar frontera entre lo que es su propio "yo" y lo que es el conjunto del medio social. Creemos que ello también dificulta la toma de decisiones en cada momento, especialmente aquellas que exigen evaluar algo que ocurre en el medio social o económico. Es como si al encerrarnos en nosotros mismos ello nos supusiese aumentar la dificultad para operar en un medio social y tomar decisiones en relación al mismo.

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