TRIBUNA DE OPINIÓN

La rebelión leonesa: aroma de libertad

En este artículo David Díez Llamas examina el proceso que se está produciendo en los ayuntamientos leoneses y considera que no se le ha dado suficiente valor al mismo. Por otra parte, expone que la aprobación de las mociones pro-autonomía de la Región Leonesa es un ejemplo de que la unidad de acción se logra asumiendo la diversidad y no a través de imposiciones; por ello considera que es también un exponente del modelo leonés de España: de "unidad en la pluralidad".

Rosetón de la Catedral de León con un pendón y una bandera de León
Un pendón con una bandera de León frente al rosetón de la 'Pulchra Leonina'. // David Díez Llamas
David Díez Llamas | 14/10/2021 - 18:30h.

En mi opinión no se está dando suficiente valor al proceso que se está produciendo en León. Son ya más de cincuenta los Ayuntamientos que se han pronunciado a favor de crear una autonomía leonesa. En conjunto, prácticamente representan a la mayoría de la población leonesa.

Hay que tener en cuenta que se alcanza ese logro aun cuando las direcciones de los principales partidos se posicionan en sentido contrario y han presionado a sus concejales para que votasen negativamente a esa propuesta por la autonomía leonesa. Sin embargo buena parte de esos concejales y alcaldes se han rebelado frente a lo que era la consigna de su partido. No conozco ningún caso a nivel de España o incluso de Europa donde la mayoría de alcaldes y concejales voten contra lo que es la posición oficial de su partido. Reto a que alguien me diga un caso similar.

Esta rebelión leonesa viene a contradecir a aquellos que dicen que los leoneses somos muy pasivos. También hay que decir que en esa rebelión se incluyen personas de todos y cada uno de los partidos. Queda muy patente que "ser leonés" y "apostar por una autonomía leonesa" no es privativo de nadie. En esas posiciones nos hemos encontrado concejales desde Vox hasta Podemos pasando por los del PP, PSOE, Ciudadanos, IU, Independientes o de UPL.

No es cierto que la población leonesa esté dividida. Aquí la verdadera división está entre los que apuestan por una autonomía leonesa y los que evitan pronunciarse. Los votos negativos no son para nada significativos. Si esto fuese un referéndum el triunfo de los partidarios de esa autonomía en León sería aplastante ya que aquellos que no se pronuncian serían simplemente la abstención. Es muy complicado encontrar partidarios del actual marco autonómico.

No creo que sea casual que dentro de los pocos municipios que han votado en sentido contrario encontremos a los que encabezan dos alcaldes que tienen cargos en la Diputación de León (Cistierna y La Robla). Igual habría que pensar que en esos pocos casos se ha primado lo que es la situación personal de esos alcaldes. Ni siquiera en esos casos el voto obedece a criterios de considerar como mejor opción el actual marco autonómico. Hay que recordar que la elección de los representantes en la Diputación la hacen los partidos y no directamente la ciudadanía. Con ello la capacidad de presión y control de los aparatos de cada partido es bastante mayor y eso se hace notar.

Lección para toda España

Este proceso es toda una lección de cómo la unidad se consigue desde la aceptación de la diversidad y no como una imposición. Cada concejal tiene sus propios valores y modo de ver el mundo. Sin embargo más allá de esas diferentes concepciones tienen como punto en común, son leoneses y saben que el proceso autonómico ha sido injusto y está dañando gravemente el bienestar de la ciudadanía. Es un grito de defensa de las libertades y de la dignidad. Es el aroma de la libertad.

Aquí también se produce un debate sobre si esos concejales son representantes de los vecinos que les han votado o deben primar la representación del partido por el que se han presentado. Comparto plenamente que los concejales y alcaldes se deben a los vecinos que les han votado. Los partidos deben ser cauces de expresión de esas voluntades ciudadanas y no diques de contención.

Es necesario trasladar al conjunto de los españoles está realidad. Esta rebelión no es un micronacionalismo (como he visto que la trataba algún periódico) ni tampoco cabe paralelismo alguno con la situación de Cataluña. Apenas se conoce en España esta rebelión y menos aún se comprende. Hace falta reivindicar la propia existencia.

Una vez se supere el 50% de la población leonesa que a través de esos ayuntamientos se pronuncia por una autonomía leonesa, habría que demandar que la Diputación asuma como un mandato aquellos que expresan esos cargos electos. No creo que sea un procedimiento democrático el hacer oídos sordos a esa demanda.

Sólo hay dos opciones

Sólo hay dos opciones: o se pone al frente de esa reivindicación o actúa como dique de contención de la misma y al servicio de unos intereses que no son los de la ciudadanía. Ni siquiera los que no han apoyado está moción lo hacen por considerar este marco autonómico como el mejor.

La rebelión leonesa es un ejercicio de dignidad. Se agradece ese aroma de libertad y esperemos que llegue a todos los rincones de nuestra geografía. Sería algo muy positivo para todos.

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David Díez Llamas es sociólogo.
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