Caso Crucero

La sospecha se extiende al imperio Martínez Núñez

La detención del empresario Ángel de Cabo por blanqueo de capitales y fraude fiscal, que se quedó con la constructora Teconsa del grupo Martínez Núñez, desata las especulaciones sobre el traspaso de la empresa leonesa.

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A. Vega | 04/12/2012 - 13:08h.

La operación en la que se ha detenido al expresidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y a los liquidadores de sus empresas Ángel de Cabo e Iván Losada, entre otros, tiene una vertiente leonesa hacia donde se podrían dirigir ahora las investigaciones del juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz.

Ángel de Cabo era la cabeza visible de un fondo buitre especializado en la compra de empresas con una grave crisis. Su intención pública era reflotarlas pero el juez le acusa de, en el caso de Díaz Ferrán, de ser un testaferro que en connivencia con la propiedad se dedicaban a liquidar el patrimonio de las empresas para salvaguardar lo máximo posible para sus accionistas. Ángel de Cabo se hizo famoso tras adquirir Teconsa, la constructora del empresario berciano José Martínez Núñez, que se declaró en concurso de acreedores en el año 2009 tras el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis económica. Posteriormente se hizo con la liquidación del Grupo Marsans, por la que está ahora ocupado, y con las empresas que controlaba el grupo Nueva Rumasa, de la familia Ruiz Mateos.

Según el juez, Ángel de Cabo y sus colaboradores elaboraban un complicado entramado societario y jurídico para, mediante contratos falsos, vaciar las arcas de las empresas supuestamente adquiridas y así salvar el patrimonio de los accionistas. Una práctica fraudulenta según la investigación, que impedía a los acreedores poder cobrar las deudas al desvalijarse el patrimonio empresarial y familiar.

Teconsa

Ángel de Cabo se hizo con Teconsa al presentar ésta el concurso de acreedores utilizando una firma suya valenciana denominada Nuevas Formas y Diseño, que se hizo con las riendas del concurso. El principal problema de la firma eran los créditos otorgados a Proinsa, filial inmobiliaria del grupo, que debido al desplome del mercado se habían vuelto imposibles de devolver, generando un problema de tesorería que la firma no pudo superar.

La investigación judicial podría ahora extenderse a las otras firmas compradas por De Cabo, caso de Teconsa o el grupo Nueva Rumasa, para ver si las prácticas realizadas en el Grupo Marsans se reproducían en las otras operaciones empresariales del polémico empresario valenciano.

Teconsa en la actualidad está inmersa también en una investigación dentro de la trama 'Gürtel', por el presunto pago de comisiones en el contrato de la realización audiovisual de la visita del Papa a Valencia.

Actualmente la web de Teconsa ni siquiera existe.

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