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AGOSTO EN EL MUSEO DE LA ENERGÍA

Los ceniceros que recogían las escorias de las calderas, pieza del mes en el Museo de la Energía de Ponferrada

Los responsables de las instalaciones recuerdan que primero se arrojaban al río en vagonetas, más tarde se canalizaron y finalmente se depositaron en la desaparecida montaña de carbón de la ciudad berciana.

Vista de los ceniceros en la parte baja de las calderas. Museo de la Energía de Ponferrada
Vista de los ceniceros en la parte baja de las calderas. Museo de la Energía de Ponferrada
ileon.com  | 02/08/2020 - 17:43h.

Los ceniceros a donde iban a parar las escorias resultantes de quemar el carbón en el interior de las calderas que alimentaban las turbinas de la antigua central térmica de la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) son la pieza del mes de agosto en el Museo de la Energía de la capital berciana. Los responsables de las instalaciones pretenden promover el conocimiento de los diversos sistemas utilizados para evacuar estos residuos a lo largo de los años en los que la central estuvo operativa.

En ese sentido, el primer sistema de recogida empleado durante los años 30 fueron las vagonetas con las que se transportaban las cenizas al rojo vivo hasta el río. Actualmente aún se pueden ver parte de los raíles por donde se movía esta vagoneta frente a la salida del Museo, en las inmediaciones de la nave de turbinas. Las condiciones de trabajo en ceniceros eran muy duras y los empleados tenían que envolverse las manos con sacos mojados para no quemarse. En una jornada laboral, podían llegar a cambiarse de ropa hasta tres veces.

El segundo sistema de recogida de cenizas fue la canalización con un mismo final, también el río. El sistema de arrojar las escorias al río fue controvertido, pero no fue hasta finales de los años 50 cuando se prohibió. Anteriormente a esta prohibición y debido a la suciedad que llevaba, el curso era conocido como 'río negro' y además el agua estaba muy caliente. Por este motivo, muchas personas se iban a bañar en esta zona, conocida durante un tiempo como la 'piscina climatizada'.

A raíz de la prohibición, las cenizas comenzaron a transportarse en camiones, que las depositaban en la conocida montaña de carbón de Ponferrada. Esta montaña estaba formada por escoria que, en ocasiones, se volvía a cribar para buscar carbón que no se hubiese quemado y volver a introducirlo en las calderas. La montaña de carbón ocupaba 32 hectáreas y los primeros trabajos para su retirada arrancaron en el año 2002.

Con el programa 'La pieza del mes', el Museo de la Energía celebra el centenario del inicio de la intensa actividad y la entrada en pleno funcionamiento de la antigua central de la MSP. Los responsables de las instalaciones fijan cada mes su mirada en un elemento de los muchos que integran la colección permanente del Museo, con la que tratan de profundizar en los secretos de esta antigua instalación, reconocida como uno de los 100 elementos destacados del patrimonio industrial español.

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