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JUICIO POR EL ASESINATO DE ISABEL CARRASCO

Del "Se ha hecho justicia" a "¡Ánimo Raquel!"

La dispar valoración de los abogados, con las acusaciones relativamente satisfechas frente a los defensores que ven el veredicto "absolutamente injusto", estuvo ambientada con la fría incredulidad de los cientos de personas que acudieron a la Audiencia Provincial.

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Gago aprovechando a salir de la Audiencia mientras su abogado, Fermín Guerrero, atendía a los medios.
C.J. Domínguez / M. Cuervo / A. Vega | 20/02/2016 - 15:11h.

Un tornado de sentimientos contrapuestos pero sobre todo un ambiente de jarro de agua helada recorrió las cabezas de las cientos de personas que hoy acudieron al momento de la verdad, la lectura del duro veredicto contra las tres acusadas del asesinato de Isabel Carrasco. Especialmente entre quienes no daban crédito a la dureza de la pena a la que se enfrenta la policía local Raquel Gago, que difícilmente evitará su próximo ingreso en prisión en cuanto haya sentencia definitiva en "una o dos semanas", según el juez.

Multitud en la sala de vistas, como ningún día, y multitud y caras de incredulidad entre las muchísimas personas congregadas en la calle a la salida de la Audiencia Provincial de León. La última en abandonar la sede judicial fue precisamente Gago, como en una nebulosa, abriéndose paso entre los curiosos y un único grito, pero muy alto, de apoyo: "¡Ánimo Raquel, ánimo, mucho ánimo!".

"Absolutamente injusto", clama Fermín Guerrero

Mientras, para evitar que los muchos medios expectantes la 'persiguieran', su abogado, Fermín Guerrero, valoraba con enorme dureza el veredicto, que tildó de "absolutamente injusto", "negativo" o "sorpresa absolutamente inesperada". El letrado confió en que los muchos detalles que aún hay que valorar, la sentencia misma, los testimonios vitales de testigos sobre los que se debe aún pronunciar el magistrado, los recursos que ya anunció y el comportamiento de Raquel Gago mientras ha permanecido fuera de prisión, por "coherencia y justicia" haga que la agente de policía no ingrese en prisión, aunque fuentes jurídicas realmente lo consideran casi imposible. El otro defensor de Montserrat y triana, José Ramón García, en su habitual parquedad, se limitó a decir: "El silencio es parte de la defensa, siempre".

Las acusaciones: "No estamos contentos, sólo con nuestro trabajo"

En el otro lado de las valoraciones se situaron las acusaciones, que han comprobado también con cierta sorpresa, el fallo del jurado popular. Beatriz Llamas, la representante de la hija de la víctima, Loreto Carrasco, aseguró que "no estamos contentos, sólo lo estamos por nuestro trabajo", y sin embargo valoró en términos generales que "valoramos que se ha hecho justicia". Muy parecidos términos en los que se expresó Ricardo Gavilanes, abogado acusador que representa el PP, para quien la decisión se corresponde con "lo que han aportado las pruebas y la lógica". "Se ha hecho justicia", repetía como argumento principal común a todos ellos.

La Plaza de San Isidporo, repleta como ningún día de curiosos y periodistas.
La Plaza de San Isidoro, repleta como ningún día de curiosos y periodistas.

Lágrimas, caricias, rostros desencajados...

Mientras esto ocurría, madre e hija, ambas consideradas ya asesinas por el jurado, se montaban por íltimo día en el furgón de la Policía Nacional que las trasladará a la prisión de Mansilla de las Mulas, donde a todas luces continuarán estando tanto tiempo como ahora determine el juez. Pero más allá de la expectación de las cámaras, y de que sus habituales rostros ocultos taparan todo gesto po su parte, dejaron la Audiencia con la sentencia condenatoria del silencio general.

En esta tensísima jornada se han visto lágrimas, dentro y fuera de la sala, incluso entre algún periodista; gestos como las caricias en la mano de Fermín Guerrero a su joven defendida; una Triana que se derrumbó sólo algunos instantes antes de recomponer la frialdad de su rostro. Y por encima de todo, un "mazazo", quizá la palabra más repetida, triste consuelo para una Raquel Gago cuya vida cambió radicalmente el 12 de mayo de 2014, el día en que asesinaron a Isabel Carrasco Lorenzo, presidenta de la Diputación.

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