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Tribuna de Opinión

Educación y guetos en León

Juan Miguel Alonso Vega denuncia que "un gueto no nace, se hace; y la Administración los ha consentido, propiciado y consolidado desde hace décadas", creando "casos de vergüenza escolar y social".

Juan Miguel Alonso Vega | 16/04/2016 - 19:01h.

Una de las características de la  realidad es que es muy  terca. Y, por mucho  que nos empeñemos en políticas de avestruz y silbemos mirando al tendido, lo cierto es que al final la realidad tiene una tendencia inigualable a la permanencia. Esto, en esencia, es lo que le ha ocurrido a la Consejería de Educación al constatar, por fin, 29 años después de llegar al poder, que en esta comunidad, en  esta provincia y en esta  ciudad hay guetos  educativos.

Ha  sido el propio  consejero de educación quien se ha caído del  caballo tras aceptar que un  centro  como la Puebla  de Ponferrada  con 32 alumnos ,  todos  ellos de  etnia gitana,  es un  gueto en el  sentido  dado  por la RAE. Algunos lo  denunciamos hace  muchos años,  cuando  aún en el  centro  convivían una  diversidad de  alumnos , y la  Consejería  se  empeñó en concentrar en el citado  colegio no  sólo a todo el alumnado  gitano,  sino también  buena parte de la  inmigración  sobrevenida que  llegaba a  la  ciudad en aquellos tiempos de bonanza y  economía de Champions League.  Conclusión primera: un  gueto no  nace,  se hace. Y la Administración los ha consentido,  propiciado y  consolidado desde hace  décadas.

Seguramente en la  asunción de la realidad que ha alcanzado a la  Consejería de Educación ha tenido  mucho  que  ver  el informe que el procurador del Común de la Junta de Castilla y León emitió el  pasado  17 de febrero sobre la concentración de alumnos de etnia gitana en León, a propósito de una denuncia que le llegó sobre el Colegio Público La Puebla de Ponferrada.

"Los privilegios que disfruta la escuela  concertada, la  selección del alumnado por la vía  económica y  social, explican la  discriminación que  sufren estos alumnos  concentrados en guetos educativos"

En dicho informe se dice literalmente que,  aunque la escolarización de la etnia gitana en las últimas dos décadas es casi total "también ha evidenciado algunos problemas de la política educativa en este ámbito, ya que se está colaborando, cuando no legitimando, una diferenciación social que lleva implícito el reconocimiento de una discriminación y el mantenimiento de unos prejuicios contra los gitanos en particular (y contra los pobres en general) que hace imposible el mandato constitucional de igualdad de oportunidades. Y es que el doble sistema educativo (público/privado o concertado) colabora, consolida y a menudo legitima la diferenciación social, ya que los datos disponibles confirman la realidad de la inexistencia de menores gitanos en la escuela privada y muy pocos en la concertada"

No es fácil  ser más  certero en el análisis. En  roman paladino, los privilegios que disfruta la escuela  concertada , la  selección  del alumnado por la vía  económica y  social, y las limitaciones rayanas en la ilegalidad que opone a la matrícula en  sus  centros de  este alumnado, explican la  discriminación que  sufren  estos alumnos  concentrados en guetos educativos,  poco  visibles,  y apenas audibles para la conciencia social.

Con  todo, La puebla no es un caso único. Y en la  propia ciudad de León  se podrían apuntar demasiados casos de esta  vergüenza  escolar y  social. Cualquier profesor de la enseñanza pública puede decir en qué centros de la provincia su trabajo es más difícil . Y es que, aunque la derecha de este país se empeñe en obviarlo, lo  cierto  es que las circunstancias socio-económicas influyen en el rendimiento académico y en los resultados escolares.

Tu origen social,  tu dominio del idioma, las expectativas que tengan tus padres sobre ti, los trabajos que desempeñen las personas más cercanas a tu hogar, tus posibilidades económicas para superar las dificultades que te encuentres durante la escolaridad, el acceso y la promoción de la cultura literaria y artística, y otras muchas marcan de un  modo determinante el destino de muchos de nuestros alumnos.

Sin embargo, estos colegios e institutos, son  ejemplos de centros  donde el porcentaje de alumnos de  estas  minorías (en todos o en algunos de sus  niveles)  exceden con mucho la barrera de lo razonable, de lo tolerable para asegurar la  calidad y la  equidad en el  derecho a la educación de todos.

"La labor de los docentes se podría  definir como heroica, sin que  quepa intención hipérbolica alguna"

En  todos ellos, la labor de los docentes se podría  definir como heroica,  sin que  quepa  intención hipérbolica alguna. Se  dejan literalmente la piel,  con un compromiso que supera de largo los tópicos sobre la  labor del  profesorado. Hay alumnos de estos  centros entre los Premios Extraordinarios de Bachillerato cada año y ejemplos numerosos de éxito educativo donde más difícil  resulta  alcanzarlo. A menudo, hecho contra  todos los obstáculos que impone la Administración,  contra todos los prejuicios  de una sociedad clasista y  racista, y  contra una mentalidad que sigue  considerando al docente un trabajador  privilegiado.

Nos felicitamos  de la rápida respuesta del  consejero de Educación, Fernando Rey, quien ya  ha  anunciado una nueva estrategia para evitar que haya centros con un porcentaje «desproporcionado» de alumnos de distintas etnias o nacionalidades valorando incluso el cierre para el curso que viene del Colegio La Puebla de Ponferrada.

Convendría, sin embargo,  detenerse  y analizar en profundidad las  causas  de un  problema complejo como  es  éste (con  planos sociales,  económicos,  legales y educativos) para poder alcanzar soluciones  duraderas y  justas.

"En el Partido  Popular está profundamente instalada en una  concepción ultraconservadora de la educación, y los palos en las ruedas de una empresa como ésta van a ser numerosos"

Y  estas pasan,  en nuestra  opinión, por algunos cambios inexorables:  los  primeros de índole  normativa, acabando  con la actual política de matriculación y  distrito único, regulando y  limitando la libertad de  elección  de  centro por parte de los padres  ( Libertad que sólo opera de  hecho en una  dirección: la libertad de  elección de los padres con una mayor  status  socio-económico), El  reparto equitativo de este   alumnado entre  todos los centros que  reciben  fondos públicos (incluidos  los concertados) y la  adecuada dotación de recursos humanos y económicos para atender esa  diversidad.

No  parece que cerrar centros sea la solución. Tampoco parece que  el  consejero lo  vaya  a tener  fácil. Una  parte del Partido  Popular está profundamente instalada en una  concepción ultraconservadora de la  educación, y los palos en las ruedas de una empresa como ésta van a ser numerosos. En  breve, veremos la voluntad y  la  capacidad real del  consejero para buscar soluciones a una situación que define nuestro  modelo de  escuela , y, lo que  es más importante , nuestro  modelo de sociedad.

Juan Miguel Alonso Vega, representante de CGT en en la Junta de Personal Docente de León

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