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Polémica en la Plaza del Grano

La comparativa entre el empedrado tradicional y el que hará el Ayuntamiento en la Plaza del Grano

Los hermanos Seoane intruyen con técnicas tradicionales al grupo cultural 'Tierra de diatomeas', quienes realizan una muestra en el Musac para demostrar por qué rechazan la inminente III Fase del proyecto municipal, con hormigón y cemento.

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ileon.com  | 02/07/2017 - 18:00h.

No todos los empedrados con canto rodado son lo mismo. Las diferencias de aplicación de esta ancestral técnica que fue tan característica en la ciudad de León durante siglos, y de la que hoy apenas queda ya sólo la tradicional Plaza del Grano, pueden ser escasas, sutiles o muy evidentes. Y en el caso de la emblemática plaza leonesa parece más bien que éste último es el caso.

Así lo creen firmemente los hermanos Pelayo y José Andrés Seoane, responsables de la última restauración realizada sobre el pavimento de la Plaza del Grano en 1989, que no se ha mantenido apenas desde entonces, uno de los motivos por los que se encuentra en tan mal estado, unido a la desidia voluntaria del Consistorio en todo este tiempo.

Y para demostrar una vez más que lo que pretende ejecutar el Ayuntamiento de León en la III Fase de su proyecto, la fase final sobre el corazón de este espacio, no es ni por asomo lo que a su experto juicio debería ejecutarse para mantener su valor etnográfico y tradicional, se han puesto manos a la obra, enseñando la técnica manual de empedrado al proyecto cultural 'Tierra de diatomeas' quienes han realizado una muestra de empedrado auténtico en el seno del Museo de Arte Contemporáneo (Musac) de León.

Pelayo Seoane explicó esta semana sobre la propia plaza los motivos por los que la Plataforma Salvemos la Plaza del Grano, del que forman parte activa, consideran una "atrocidad" lo que el equipo de Gobierno del PP está ejecutando en este lugar. Lo hizo pisando y explicando la zona de muestra ejecutada por la empresa contratada por el Consistorio para toda la reforma del lugar, pomémica desde su inicio este año y desde el proyecto mismo hace ya casi siete.

Recordó que antes del arreglo de 1989 realizaron por su parte dos muestras diferentes con dos técnicas constructivas distintas: "una sobre base de cal y otra con cemento, y las mandamos al laboratorio". El resultado fue evidente y acabaron optando por la cal "porque tenía mucha más plasticidad".

En cambio, el actual proyecto emplea base de cemento y "meten grijo u hormigón", de manera que a su juicio "desmoronan la técnica" auténtica y más histórica, básicamente porque "no entienden la tierra cruda". Eso, sumado a "un alomado muy pronunciado" que deja el aspecto de jorobas paralelas, les resulta suficiente para atestiguar que el futuro empedrado de la nueva Plaza del Grano será otro muy distinto aspecto al que presentó el lugar durante siglos. Un "pastiche", como lo nombró la presidenta de la Plataforma, Ángeles Murciego", añadiendo que con esta técnica "no crecerá ni el verdín que tanto nos gusta".

Hay que reconocer que los planes municipales, dirigidos por el arquitecto Ramón Cañas, ganador del concurso de ideas de hace siete años para la reforma y arreglo de la Plaza del Grano, han sido modificados desde su concepción inicial, en la que el cemento tenía aún mayor presencia, como evidenciaba objetivamente el proyecto oficial del Ayuntamiento. Ahora la proporción de cemento se supone que disminuirá -según han manifestado, aunque el proyecto de ejecución aún no está consultable- pero sigue presente e incluso se ha desechado el mallado bajo los cantos rodados, entre otros detalles.

Más de 20 centímetros de desnivel que la elevación del empedrado recuperará.
Más de 20 centímetros de desnivel que la elevación del empedrado recuperará.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la ejecución de las aceras perimetrales de la plaza, ejecutadas en la II Fase ya concluida, ha acabado ya de manera total con unos 300 metros del lienzo original del empedrado, al ser sustituido por esas aceras de piedra caliza griotte apiconada que en algunos tramos supera con creces los 3 metros de ancho, cuando el proyecto original se refería a anchuras de no más de 1,5.

Una acera que, como defiende la concejala de Urbanismo, Ana Franco, es imprescindible para la movilidad humana en la plaza, y que ha supuesto no sólo el levantamiento y ensanchamiento de la vieja acera sino acera nueva también en puntos estéticamente valiosos, como delante de las dos casas aportaladas.

En todo caso, la diferencia de empedrados es suficientemente elocuente en imágenes en la comparativa del trabajo de los hermanos Seoane, que se puede visitar ahora mismo en el Musac, y la parte realizada como muestra por la empresa adjudicataria, Domingo Cueto, frente al albergue de las Carbajalas.

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