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Escultura de hierro y acero para no olvidar a los leoneses que emigraron en busca de mejor vida

Amancio González inauguró en Celada de la Vega una obra que recuerda y reconoce a los 'escapados' de la Vega del Tuerto que buscaron mejor fortuna.

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La impresionante obra inaugurada en Celada de la Vega. / Astorgaredaccion.com
ileon.com  | 10/08/2020 - 10:27h.

Las dos olas de emigración de principios del siglo XX y de los años 60 que sangraron la población de Celada de la Vega están contenidas en la escultura de Amancio González, en la que figura humana de hierro y acero suspendida en el aire porta una maleta.

Este fin de semana, la localidad de la Vega del Tuerto ha honrado al centenar de hijos del pueblo que tuvieron que coger esa maleta para buscar mejor vida en los centros industriales españoles, así como en Europa y América.

En el alto del Parque del Val de Celada de la Vega, donde las familias subían para otear el tren en el que sus hijos viajaban rumbo a lo que entonces se presumía como una mejor vida, la escultura de 'El Emigrante' de Amancio González representa la memoria colectiva de un pueblo que nunca ha olvidado a quienes partieron hacia Argentina en los albores del siglo XX y posteriormente, en la década de 1960, hacia los focos industriales de España, Inglaterra, Australia, Brasil, Francia y, sobre todo, Suiza.

Un momento del acto inaugural. / Astorgaredaccion.com
Un momento del acto inaugural. / Astorgaredaccion.com

La idea de homenajear a los emigrantes estaba latente en la Junta Vecinal desde el año 2015 -como recordó la presidenta de la pedanía Malena Huega- hasta que, finalmente, cinco años después la plasmó en hierro y acero Amancio González, explicó.

La escultura de cinco metros de alto juega con el equilibrio de la figura del emigrante suspendido en el aire que en la maleta lleva la incertidumbre sobre "lo que le espera en su próximo destino" y "una gran carga emocional", manifestó el escultor concluyendo que "hay muchos viajes, pero el primero es el que nunca se olvida".

La Covid-19 redujo a una misa en el poliderpotivo y a un acto sencillo de inauguración de la escultura, la fiesta con la que la Junta Vecinal quería agasajar a los vecinos y emigrantes como David Castro Gómez, de Celada, y su mujer Isabel Fernández Rubial, berciana, que se conocieron en Ginebra donde formaron una familia. Emocionados, recordaron las dos décadas vividas en la ciudad suiza hasta su regreso a León, "la tierra que siempre llevamos en el corazón".

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