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LA FRAGUA LITERARIA LEONESA

Juan Manuel Garrido: "La escritura es una especie de medicina natural, que me sirve para gritar o desahogar"

El narrador Juan Manuel Garrido, autor de varios libros dedicados a su nieto Yeray, fallecido por cáncer en 2015, está ahora con la promoción de su reciente obra, 'El silencio del otro lado'. Y tiene en mente algunas ideas para hilvanar el que será ya su siguiente volumen.

Juan Manuel Garrido
Juan Manuel Garrido
Manuel Cuenya | 22/01/2020 - 11:27h.

"Los sueños fantásticos de la niñez, atrapados entre los escombros de una vida frenética, a veces insoportable, y de una canícula que en ocasiones se podría palpar, se despiertan por un amor inquebrantable que invita al reconocimiento impasible de aliviar el dolor de la vida. ¿Qué puedo hacer a medida que transcurre y se consume el tiempo de mi existencia? Pues parece que más bien corre en lugar de velar por un sueño más armónico y duradero, más acorde con la edad..."

(Juan Manuel Garrido, De su libro 'El silencio del otro lado')

Natural de la localidad de Santa Marina de Torre, en el Bierzo Alto, otrora Bierzo minero, Juan Manuel Garrido o Juan Garrido comenzó su andadura como autor a raíz del fallecimiento de su nieto Yeray, que sufrió un cáncer -en concreto un tumor cerebral-, enfermedad que sigue matando a muchísima gente a pesar de los avances que ha logrado la Humanidad en los últimos años. Y a pesar de que en España contamos con algunos de los mejores médicos/as y enfermeros/as de todo el Planeta. Un lujazo nuestra sanidad, que debemos poner en valor, aunque a veces tengamos que hacer largas colas de espera para que nos atiendan.

Ante las adversidades, hay quienes luchan con toda su dignidad y toda su energía. Y este es el caso de Juan Garrido, quien, además, sacó su vena más creativa para plasmarla sobre el papel. Y de este modo, la escritura le ha permitido, en cierto modo, sublimar su dolor, el sufrimiento ante la pérdida de un ser querido, en este caso su nietín Yeray. Lo que, de un modo inevitable, me hace rememorar el caso de Umbral con su hijo Pincho, que también falleció de leucemia con seis años. Y eso le hizo al coloso Umbral replantearse la vida y la muerte en un libro imprescindible, en una obra extraordinaria titulada 'Mortal y rosa', donde vuelca toda su mejor prosa poética, todos sus pensamientos acerca de los grandes temas. Un ejercicio atrevido, que le sirvió sin duda para sobrellevar el terrible peso de la precoz muerte de un hijo. Algo que se me antoja anti-biológico. Y de lo que muy poca gente logra sobreponerse. Por eso mismo, porque va contra natura. Que se te muera un padre o una madre es duro. Pero que se te muera un hijo o una hija debe ser cuasi insoportable.

Y Juan Garrido, con sus libros, con su música (pues también canta y compone música, reconociendo al profesor y ex alcalde de Torre del Bierzo Melchor Moreno como a su maestro, incluso llegó a acercarse al televisivo programa 'Got Talent' con su 'Balada para Yeray') ha canalizado, canaliza su dolor, porque la herida sigue abierta, a pesar del paso del tiempo. Y los recuerdos permanecen intactos.

En realidad, a Juan siempre le gustó escribir. Y en cierto sentido está siguiendo las huellas que sembraran su padre y también su tío Manuel Garrido (autor, según él, de veintitantos libros, además de colaborador de diferentes medios de comunicación).

Y la desaparición prematura de su nieto Yeray fue, digamos, el detonante para ponerse no sólo a escribir sino a darle a su escritura el formato de libro. Y en esas continúa: haciendo aflorar lo más profundo de su ser, de su esencia. Con el noble y sencillo objetivo, con trasfondo solidario, de recaudar fondos para salvar la vida del niño Iván Sánchez, afectado por la misma enfermedad que Yeray. En este sentido, Juan Garrido colabora con Voi (Asociación Nacional Voz para la Oncología Infantil), una entidad sin ánimo de lucro, así como con la AECC (Asociación Española Contra el Cáncer) y ASION (Asociación Infantil Oncológica).

La escritura como necesidad

En todo caso, a Juan le entusiasmaba, ya en el colegio, recitar poesías, actuar en obras de teatro, cantar.  Y, desde la muerte de su nieto Yeray, la escritura se ha convertido en algo necesario. Así lo expresa: "No voy a decir ahora mismo que la escritura es algo vital, que ha marcado mi vida (ya marcada), pero sí al menos diría que es necesaria para mantener ese cordón umbilical, para seguir alimentándonos -a él, su mujer Eloína y sus hijos, sobre todo David, el padre de Yeray- de la sabiduría de mi nieto y de todos aquellos que ya se han ido pero que permanecerán en un rinconcito de nuestra memoria".

Con lo cual entiende  que la escritura, en su caso, se ha convertido en "una especie de medicina natural... que me sirve para gritar, desahogar, dar salida a unas emociones agazapadas en el pecho constreñido, construido de sentimientos, en este caso de sentimientos heridos... Escribo desde mi interior como volcán enfurecido", señala este entusiasta de escritores como García Márquez, Delibes o Jesús Fernández Santos, además de Saint-Exupéry. Y aunque confiesa que no está muy al día de lo que se está publicando en la provincia de León, sí recuerda leer con agrado 'Días del desván', del académico y escritor lacianiego Luis Mateo Díez.

"No voy a decir ahora mismo que la escritura es algo vital, que ha marcado mi vida (ya marcada), pero sí al menos diría que es necesaria para mantener ese cordón umbilical, para seguir alimentándonos de la sabiduría de mi nieto y de todos aquellos que ya se han ido pero que permanecerán en un rinconcito de nuestra memoria".

Su ópera prima titulada 'Los niños olvidados de Dios' la escribió en 2016, justo en nueve meses ("los meses exactos que suele durar un embarazo") como homenaje a su nieto Yeray por todo aquello que le enseñó en su efímera existencia. "Sirvió también para dar salida a la rabia, al dolor que me quemaba las entrañas... Mi fe quedó quebrada desde entonces". Luego llegaron 'Donde tu voz me lleve' y 'La alargada sombra de tu sonrisa', hasta llegar al más reciente, 'El silencio del otro lado', editado en 2019, que comenzó presentando en Las Ventas del Albares, localidad próxima a Bembibre. Y tiene previsto presentarlo en Albares de la Ribera el 8 de febrero. A partir de ahí, lo hará en Santa Marina de Torre, Torre del Bierzo, Bembibre, Cacabelos...

A propósito de Juan Garrido, el cineasta y ahora alcalde de Torre del Bierzo Gabriel Folgado escribe que su primer libro, dedicado a su nieto, "está lleno de dolor, rabia y desesperación. En cambio, 'Donde tu voz me lleve' está lleno de esperanza y de vida. Ambos libros tienen gran calidad literaria y su lectura es muy recomendable".

Orgulloso de su "fantástica tierra", de su "hermosa y solidaria comarca llena de posibilidades y recursos" que, en su opinión, ha dado grandes periodistas y escritores, compositores, pintores, cantautores... muestra su agradecimiento a la Junta Vecinal de Santa Marina de Torre, a la Asociación Cultural Carqueixa del Bierzo, a la Corporación municipal de Torre del Bierzo, así como a los diferentes medios de comunicación, que le han estado apoyando desde que iniciara esta "noble andadura que ya va para cinco años", apostilla Juan Garrido, que dedica su vida profesional a la ingeniería agrícola. Y espera seguir publicando algún libro más, pues ideas ya tiene en mente para el siguiente.

Entrevista breve a Juan Manuel Garrido

"La vida se acaba cuando dejas de dar"

¿Qué libro no dejarías de leer o leerías por segunda vez?

'El lazo rosa', de Manuel Garrido, 'El camino', de Delibes y 'Memoria de mis putas tristes', de García Márquez.

Un personaje imprescindible en la literatura (o una persona en la vida).

No creo que alguien pueda ser imprescindible en la literatura. Sí lo hay en la vida: mi mujer Eloína.

Un autor o autora insoportable (o un libro insoportable).

No sé de ningún autor ni de ningún libro insoportable porque, entre otras cosas, no lo leería.

Un rasgo que defina tu personalidad.

Me considero una persona sincera, honesta, amable, solidaria.

¿Qué cualidad prefieres en una persona?

Si yo trato de ser sincero, honesto, me gustaría, desearía que la otra persona también lo fuera.

¿Qué opinión te merece la política actual? ¿Y la sociedad?

La política, bajo mi humilde opinión, siempre ha estado a otro nivel que el resto de humanos. Eso lo sabe todo el mundo, hasta los más pequeños.

Fácilmente, se olvidan los políticos de que están o debieran estar al servicio del bien común de las personas, no sólo de unos pocos. Demasiados intereses y compromisos en beneficiar  a éste y a aquel sin nada o muy poco para el resto. Estamos en democracia, sí. Pero un tanto enmascarada por actos que encienden cada vez más el grado  de desconfianza que existe en la muchedumbre, entre la clase política, las empresas, los trabajadores, que pudieran llegar a conducir, si no se pone remedio,  a un enfrentamiento entre personas como ya se está viendo en diferentes lugares del Planeta.

Aquí es cuando entra a formar parte esta sociedad, en estos momentos que nos toca vivir. Ante la falta de confianza en quienes nos gobiernan, emergen asociaciones, fundaciones, colectivos solidarios para de alguna manera combatir esas carencias.

A menudo los políticos suelen decir que no hay presupuesto para investigación, ni para cultura ni para sanidad. Pero sí lo hay para determinados procesos que bien podrían esperar o simplemente no llevarlos a cabo porque no son para el bien común y general de las personas.

¿Qué es lo que más te divierte en la vida?

Las películas de Chaplin.

¿Por qué escribes?

Para sentirme un poco más libre bajo esta fina capa inmaculada en la que habito.

¿Crees que las redes sociales, Facebook o Twitter, sirven para ejercitar tu estilo literario?

A mí particularmente creo que no, porque estoy muy poco familiarizado con las redes sociales.

¿Cuáles son tus fuentes literarias a la hora de escribir?

Mis fuentes son mi tío Manuel Garrido, Delibes y García Márquez.

¿Escribes o sigues algún blog con entusiasmo porque te parezca una herramienta literaria?

Sinceramente, no me siento identificado con las redes sociales. Plasmo mis ideas en papel en blanco con lápiz o bien con la vieja Olivetti de siempre.

Una frase que resuma tu modo de entender el mundo.

Dos frases de mi libro 'El silencio del otro lado': "El activismo solidario ha de ser el termómetro que mida la temperatura de unidad e igualdad para que no quede ninguna herida sin cicatrizar". Y por otra sencilla razón: "La vida se acaba cuando dejas de dar".

 

 

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