El Bierzo

Alejandro Martínez Gallo, mantenedor del Botillo de Torre del Bierzo: “¿Llegarán los pueblos mineros a tener otro sector?"

Nacido en Astorga e hijo de la emigración, el jefe de la Policía Local de Gijón y escritor encuentra fuentes de inspiración literaria en la minería y la guerrilla antifranquista, protagonista de su próxima novela.

El escritor y policía Alejandro Martínez Gallo, en un debate con Petros Márkaris sobre 'La novela negra mediterránea vs la novela negra escandinava'
El escritor y policía Alejandro Martínez Gallo (en primer término), en un debate con Petros Márkaris sobre "La novela negra mediterránea vs la novela negra escandinava"
César Fernández | 02/02/2020 - 10:30h.

Torre del Bierzo y la mina son dos "puntos de referencia" ineludibles en la vida de Alejandro Martínez Gallo (Astorga, 1962), escritor y jefe de la Policía Local de Gijón. El municipio berciano fue lugar de residencia familiar durante sus años de infancia. A Torre regresa recurrentemente. Y este domingo 2 de febrero lo hará, además, para ser mantenedor del Festival del Botillo con motivo de la festividad de las Candelas en una población que vive el duelo por el carbón tras el cierre de la última explotación hace poco más de un año. "La pregunta es si dará tiempo en los pueblos mineros a encontrar un sector alternativo para seguir viviendo y no desaparecer", dice a iLeon.com en vísperas de su intervención.

Nacido en Astorga e hijo de la emigración a Centroeuropa (concretamente a Alemania), su familia regresó cuando su padre se incorporó como mecánico de exteriores al sector minero en Torre del Bierzo, donde Martínez Gallo vivió entre los 7 y los 13 años de edad. La infancia marca. "Y en todas mis novelas se refleja el mundo de la mina", constata este autor al que la impronta minera también ha marcado su devenir profesional hasta optar en su día a una plaza policial en Langreo, en plena cuenca asturiana.

"Con el cierre de la minería es todo un mundo el que ha muerto", señala para comparar el candado al sector emblemático de decenas de municipios de la provincia de León con los pueblos del Oeste americano devastados al fin de la minería del oro. "Ahora toca reinventarse, pero la cuestión es si va a dar tiempo a encontrar un sector antes de que haya pueblos fantasma", enfatiza.

 

Portada del libro 'Franco debe morir', de Alejandro Martínez Gallo
Portada del libro 'Franco debe morir', de Alejandro Martínez Gallo.

 

 

"Con el cierre de la minería es todo un mundo el que ha muerto", señala para comparar el candado al sector emblemático de decenas de municipios de la provincia de León con los pueblos del Oeste americano devastados al fin de la minería del oro

 

'Franco debe morir', su próxima obra

La minería también entronca con su afición a la novela negra, singularmente hasta en el nombre en el caso de la titulada 'Una mina llamada infierno', ambientada en la localidad imaginaria de Vega del Bierzo. Y el terruño también está presente en otra de sus fuentes de inspiración, la guerrilla antifranquista y la memoria histórica, protagonistas de su próxima e inminente obra, 'Franco debe morir', que conecta la iniciativa del Gobierno en el exilio para sacar de España a los últimos resistentes, el episodio del supuesto intento de atentado contra el dictador en Ponferrada con motivo de la inauguración de la primera térmica de Endesa y los asesinatos de Manolo Caxigal y Manuel Girón en "la época más cruel de represión".

Ser policía y escritor ya no suena raro en España, reflejo del desarrollo social de las últimas décadas. "Y si sorprende es porque venimos de la mentalidad de la dictadura", abunda al reconocer que esta dualidad es "ciencia ficción" e "imposible de concebir" en Sudamérica frente a la "plena normalidad" en Estados Unidos y Europa

Licenciado en Filosofía, Ciencias Políticas y Ciencias de la Educación, Alejandro Martínez Gallo combina las letras y las armas. Y así ha sido oficial del Ejército, jefe de la Policía Local de Astorga y Langreo antes de ejercer actualmente como comisario de la Policía Local de Gijón, labor por la que en 2010 fue distinguido con la Medalla al Mérito Policial por el Ministerio del Interior. ¿El trabajo también es una fuente de inspiración a la hora de escribir? "No. En lo que sí me beneficia es en que no pierdo el tiempo en labores de documentación", reconoce.

Ser policía y escritor ya no suena raro en España, reflejo del desarrollo social de las últimas décadas. "Y si sorprende es porque venimos de la mentalidad de la dictadura", abunda al reconocer que esta dualidad es "ciencia ficción" e "imposible de concebir" en Sudamérica frente a la "plena normalidad" en Estados Unidos y Europa. "Y en España ya hay mucha presencia en festivales y congresos de miembros de las fuerzas de seguridad, la judicatura y la fiscalía. Y algunos piden excedencia para escribir", apunta.

Alejandro Martínez Gallo tampoco es ajeno a la tradición literaria de una provincia fértil en autores, reconoce con la experiencia iniciática del trabajo de Secundino Serrano a la hora de abordar el estudio de la guerrilla. Vinculado también como vocal de Cultura a la Casa de León en Asturias, regresa este domingo a Torre del Bierzo ya sin minas para hablar del botillo. ¿Se puede decir algo del embutido que no se haya dicho ya? "Lo principal es su valor en este mundo de la 'nouvelle cuisine' y la cocina deconstruida. Es un plato fuerte como el carácter de la gente de la zona. Hay que tratarlo de don", contesta antes de glosar y comer el plato berciano por excelencia.

 

El escritor y policía Alejandro Martínez Gallo, firmando libros a lectoras griegas en Tesalónica.
El escritor y policía Alejandro Martínez Gallo, firmando libros a lectoras griegas en Tesalónica.
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