UN AÑO DEL ESTADO DE ALARMA

El coronavirus causó la cuarta parte de los ocho mil muertos en la provincia de León en el primer año de pandemia

Los datos de la Junta de Castilla y León sobre las bajas de tarjetas sanitarias por fallecimiento desde hace un año indican que las muertes en la provincia de León aumentaron en dos mil con respecto a la media del último lustro (seis mil muertes al año). Ese exceso coincide prácticamente con los mismos números que los decesos por la covid-19. Las muertes por SARS-CoV-2 multiplicaron por diez a las de infartos de miocardio en 2018.

Homenaje a los facultativos fallecidos por el Covid-19 coronavirus en Eras de Renueva 1
Homenaje a los facultativos fallecidos por la covid-19. // ICAL
Jesús López de Uribe | Infografías: Dativo | 14/03/2021 - 10:15h.

La covid-19 ha matado a la cuarta parte de los fallecidos en la provincia de León desde el año pasado, suponiendo además la enfermedad más letal, de largo, de todas las que se hayan conocido en este siglo.

Esto es lo que se deduce de comparar los datos de la media de mortalidad de los últimos cinco años con los producidos en el primer año desde que el 14 de marzo de 2020 se declaró el estado de alarma –y también se produjo la primera muerte en la provincia de León– y los últimos datos disponibles de muertes por causas y enfermedades del Instituto Nacional de Estadística.

En concreto, en el último año desde el primer día de alarma han fallecido en los últimos 365 días 8.235 personas por todo tipo de causas en la provincia leonesa cuando la media anual del lustro era de 6.176 según el INE.

Es decir, un exceso de 2.059 personas –haciendo la comparación con un año completo de enero a diciembre– que coincide casi con los 2.042 muertos notificados por causa de la coronavirosis por la Junta de Castilla y León en su página de datos abiertos desde el 14 de marzo del año pasado en la provincia leonesa.

Esto supondría un aumento de más de un 33% de la mortalidad, y también apuntaría a que no habría un incremento significativo de muertes por otras causas; además de mostrar la cruda realidad: que la infección grave por SARS-CoV-2 ha sido la amenaza letal más importante llegando a multiplicar por diez los decesos por infarto de miocardio en 2018. Es más, superó en cuatrocientos muertos más a todos los cánceres de ese año (1.638) y en trescientos a todas las muertes atribuibles a todo tipo de enfermedades respiratorias (1.740).

El doble de letalidad en León que en España

Además, el 45% de todos los fallecidos por el coronavirus en la provincia (922) lo hicieron sin ser ingresados en los hospitales, centros donde se certificaron 1.120 decesos. De ellos, el 50,83% fueron varones (1.032) y el 49,17% mujeres (1.004). Sólo 61 de ellos tenían menos de 70 años. La mayoría de los fallecidos, el 79% (1.614), lo fueron de más de 80 años; siendo 855 (el 53%) mujeres.

Otro dato que destaca es que ha muerto el 1,6% de todos los jubilados de la provincia por causa de la covid: 1.913 personas de más de 65 años de los 119.327 de las tarjetas de Sacyl. En los 12 meses desde que se declarón el primer estado de alarma, los datos de las autoridades sanitarias autonómicas apuntan que hubo 48.300 contagiados (el 10,5% de toda la población), con lo que los 2.042 muertos suponen que la enfermedad ha resultado letal en el 4,19% de los casos; muy por encima de los datos nacionales, casi doblando el 2,26% oficial estatal.

La provincia con más muertos en la autonomía

León es la demarcación administrativa provincial con más fallecidos en toda la autonomía (38.857), suponiendo casi el 20% de los 10.452 que indican por el coronavirus las autoridades sanitarias de Castilla y de León (y el 21% del total general).

La siguiente provincia en fallecidos por la covid es Valladolid, con 1.800 de 6.660 bajas de tarjetas sanitarias por cualquier tipo de defunción. En la región castellana le sigue Burgos con 1.304 de 5.089; Palencia con 743 de 2.774; Ávila con 701 de 2.716; Segovia con 949 de 2.629; y Soria con 586 por SARS-CoV-2 de sus 1.716 totales.

De los 10.452 muertos por coronavirus en las dos regiones de la autonomía, el 50,54% fueron hombres (5.282) y 5.710 (el 49,46%) mujeres. De los 584.114 jubilados de más de 65 años murieron 9.810, el 1,68% de todos ellos. De ese dato se deduce que por debajo de esa edad sólo fallecieron por coronavirosis grave 642 personas, un seis por ciento.

En el conjunto de las nueve provincias Sanidad de Castilla y León (Sacyl) ha determinado que en estos doce meses ha habido 284.556 contagiados, lo que viene a ser el 11,8% de toda la población de la autonomía. Con los muertos reconocidos la tasa de letalidad ha sido de un 3,67%.

Los datos de la Región Leonesa

Por último, los datos de la Región Leonesa indican que causaron baja por defunción de cualquier causa 17.246 personas en las tres provincias. A las 8.262 de León hay que sumar las 5.709 de Salamanca y las 3.302 de Zamora. De esos más de diecisiete mil fallecimientos, 4.364 lo fueron por causas graves derivadas de la infección del SAR-CoV-2. Es decir, el 25,4'3% del total.

En Salamanca murieron por coronavirus 1.634 personas (fue la tercera provincia de la autonomía), lo que supone el 28,62% de todos los decesos en esos doce meses. En Zamora, 696; el 21,08%. En total, en las tres provincias leonesas ha habido un exces de muertes de 4.339 comparada con la media de los últimos cinco años siendo un 43,30% mayor en Salamanca (que aumenta en 1.750) y un 20,34% en Zamora con 558. Siempre teniendo en cuenta de que es un año de marzo a marzo y no de enero a diciembre.

La letalidad de la Región Leonesa es mayor que la de la propia autonomía, ya que con los 42.777 enfermos notificados en Salamanca y los 15.114 de Zamora se llega a la cifra de 106.617. Con ese dato, dividido por los fallecidos por consecuencias del contagio del SARS-CoV-2, se obtiene un 4,06% de personas que no superaron la enfermedad.

Todos los datos apuntan que el exceso de muertes se debe casi exactamente a las consecuencias mortales de la enfermedad del coronavirus, ya que es sorprendente la práctica coincidencia de los datos con las muertes de estos últimos 12 meses. Lo cual indicaría que las muertes por otro tipo de enfermedades se han mantenido porcentualmente similares; aunque sólo los datos del INE de 2020 por causas de fallecimientos lo podrán confirmar definitivamente.

Lo que sí es definitivo, es que el impacto del SARS-CoV-2 en el sistema sanitario ha sido brutal, siendo la enfermedad que ha terminando copando casi hasta el colapso los ya exiguos recursos de que disponía. En tres oleadas, de las cuales las dos últimas se han llevado bastante más gente a la tumba que la impactante primera que empezó hace hoy justo un año.

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